jueves, 27 de marzo de 2014

Dogma

Dogma

Todo el pensar antiguo, hasta la aparición del estoicismo, deriva del pensamiento del ser. El ser no aparece en las cosas, sino que ellas se despliega un ente, esto es por encima de todo lo que “yo” percibo de ellas. Lo que me rodea “es, y en su supremacía lo que “es” se presenta por encima de lo que “yo” sea. Mi visión de las cosas es lo subjetivo. Las cosas que ahora están siendo, posee una supremacía respecto a mi opinión, que las “funda” en su utilidad. El dogma es el pensamiento más antiguo, en este pensar, no hay menoscabo en que una cosa “sea”. El “ser” es lo que contiene todo ente.
El ser se hace necesario para entender el dogma. Zenón de Citio cree que el hombre, a pesar de ser libre, vive dominado por el logos. Toda la Physis y todo el Kosmos se hayan dominados por el logos. El logos es a priori, lo que se dirá, ya está dicho, porque su causa ya ha sido escrita. El logos, pues funciona como dogma o causa primera. El dogma es autosuficiente y no depende de otras cosas. Este desencadena su propio fin, disposición y estructura dentro de la sociedad estoica.
Los presocráticos,  celebran la alegría por la vida, por entender que lo que tenemos frente a los ojos, lo más cercano y a lo que casi no damos importancia, sea para ellos lo más relevante. El agua,  la tierra… todo parte de una unidad indisoluble. Para los estoicos solo lo real y lo material existen mientras que para Platón la realidad es invisible e inmaterial y lo que percibimos es divergente con la realidad.
Los presocráticos también son conocidos como “cosmólogos”. Cuando intuyen la explicación de las cosas mismas a partir de un dogma o principio irreductible, que se multiplica en el  Kosmos.  Las deidades gobiernan en el suceder de las cosas, es aquello que conocemos con el nombre de “mundo”. En el mundo el ente muere, pero se muestra “el ser” que pervive a todo cambio.  El ser consolidara toda la metafísica Aristotélica posterior.
Si el hombre conoce las cosas de un modo parcial, el ser conoce la totalidad. 
La tesis de Platón de que el hombre es percepción y que este equivale a “saber “niega a su vez que se pueda entender la realidad con los sentidos, pero sirve de contrarréplica a Protagoras, que indica que el hombre es la medida de todas las cosas. “el homo mensura dice algo de la mutabilidad de la doxa”. Ella es verdad solo porque es accesible al hombre.
Dogma significa en Griego “doctrina” también puede significar “pensamiento”. Dogma  procede del verbo Dokein, que significa opinar.  Dokein no puede ser entendido como una doxa, pero es derivado de la misma palabra. La opinión correcta es la que consolida una doctrina, ella la “funda”. La opinión así expresada es ley.
La doxa pone de relieve un circunstancial  “a mí me parece que...” que se transformara en un   “creo firmemente que esto es así”. El relativismo de Protagoras entorpecían las ideas políticas de Platón para asentar las bases de su política. Para Platon, el eidos o idea es el aspecto o la figura que esta tiene. Las ideas son la esencia de las cosas y no las cosas mismas.
El “a mí me parece” es doxa. En griego dokei moi. Es cierto y es verdadero pero no es verdad. O dicho de otra forma, no es Aletheia. Es la verdad según se aparece a los hombres.

Para Platón, dogma, no posee un sentido inmutable. Ella equivale a la justa opinión, no siendo sostenible ni pudiendo esgrimirse, siendo indefendible desde la argumentación.
A pesar de ello, la doxa fundamenta conocimientos intersubjetivos, algunos, comprobables, otros sirven como principio sine qua non y, muchas veces incomprensibles como los que con posterioridad aparecerán relativos a la religión.
El resultado de la justa opinión es el concepto. El concepto es siempre valido, pues es la moneda de cambio entregada al expresar una apertura a algo. La ciencia se asienta desde la superficie del dogma. Ya Pirron estaba en lo cierto al afirmar que no podemos justificar nuestros inclinaciones cognoscitivas. Los cimientos del pensar lo constituyen la capacidad y práctica de esta actividad discursiva. Si en un principio, el dogma era discutible, difícilmente seria dogma y hasta fácilmente refutable. Por otro lado la doxa forma parte del pensar del dogma, aunque es contraria a toda autoridad, a todo conocimiento sistemático, a toda generalidad. Doxa se muestra hermana del logos.
Los sofistas saben, pero en este saber, saben también que nada es completamente verdadero ni falso, y no hay verdad ni falsedad que no sea relativa a un momento determinado y a cada hombre.
Cada hombre defiende su saber, pero pocos de ellos crean una doctrina propia. El dogma, para aspirar a tal, debe ser sostenido por la mayor parte de una sociedad. Lo asociamos a la religión, pues los supuestos que se defienden vienen a subvertir la posibilidad de que otra religión  menoscabe la propia. El dogma religioso no es interpretable, porque proviene de Dios.
Sexto Empirico utilizaba el término dogmatico, para clasificar distintas ramas de la filosofía. Distingue de los (dogmatikoi)  Dogmaticos de los (skeptikoi) o escépticos.
En el Medievo, la Iglesia asociara la doxa a lo pagano, y en concreto la filosofía se convertirá en herejía. Sin embargo, el credo básico cristiano será Dogma. Averroes, recuperara parte del legado de Aristóteles y Sto. Tomas de Aquino ligara el pensamiento Aristotélico al cristiano para convertirlo en un nuevo dogma de fe cristiano.

Descartes creyó, que podía obtener un conocimiento total de la realidad, yendo más allá del conocimiento empírico de las cosas. Es decir. Allende la experiencia, y la comprensión de las cosas que nos rodean. Esto era el racionalismo, un pensar deductivamente las cosas y no un enfrentarse a ellas. Pero a su vez, Descartes plantea un uso dogmatico de la razón. Más allá de lo que percibo, las cosas son. La relación que el conocimiento Descartiano produce en el hombre lo vincula de sobremanera al mundo material. El hombre es visto desde fuera. Es un ser solitario y aislado. No se vincula, sino que se deja influir por los demás. El hombre Descartiano es presa de su egoidad. Se valora a sí mismo por encima de todo e interpreta que nada tiene sentido sino es en beneficio propio.
Cuando uno dirige la vista hacia la historia, uno debe entender que el conocimiento fundado en movimientos que dependen de lo que de ellos se ha escrito. Según Pascal, La experiencia individual corrobora que una cosa sea tal cual como es experimentada, pero lo que permanece al margen de la memoria, son y deben ser dogma.
Spinoza se convertirá en el mayor exponente del dogmatismo. Cuando nos adentramos en sus dominios, nos encontramos en pleno determinismo recuperando el estoicismo antiguo. Si Descartes descubre las tres sustancias. Pensamiento, extensión y Dios. Spinoza vuelve a convertirlas todas en una.
De ahí surge el monismo Leibniziano.  “Todo es uno”. Desde el panteísmo se desprende que naturaleza y Dios son uno. No puede definirse lo uno sin lo otro. Las monadas, sin ser lo primero, fundamentan que las cosas sean. El principio de razón suficiente requiere un punto de partida para desplegarse. Esta aparece ya en su metafísica.
Más  adelante, Kant usara el procedimiento dogmatico, para apresar realidades trascendentes a priori, la razón determina cuales sean los conocimientos puros de la razón misma. Estos se encuentran más allá de nuestra experiencia. La simple razón es racional, Kant pretende introducirse en las cosas desde dentro y para ello disgrega ciertos supuestos básicos con los cuales afrontar un conocimiento total del alma, y de Dios  a través de la razón pura, es decir, sin intercesión de nada empírico.
Koenigsberg y no Kant, es el descubridor de la cosa en sí. Fichte lo trasforma en el yo puro, para después transformarse en el no yo de Hegel para más adelante transformarse en el yo absoluto de schelling. A pesar de que todas estas proposiciones parezcan libres y contradictorias, todas ellas, muestran evoluciones del mismo punto. Todas estas concepciones son idealistas y son por ello, profundamente subjetivos. Marx definirá que “el hombre no puede ser definido como idea…” y “lo ideal no es más que mundo material…”. Todos ellos e incluso Marx, dogmatizan al hombre, lo convierten en parte de sus respectivos discursos, pero a través de cada planteamiento, lo envían un poco más lejos, lo merman y lo cuestionan, hasta que es abandonado.
La existencia del hombre, no es dogmatica, por dogma entendemos  el enfoque desde el cual este conocer se nos presenta, aunque  se encuentre allende nuestra experiencia mundana, y tampoco es enteramente racional, pues no sabemos a que se debe su existencia y conocimiento.  El estoico se sorprendia por la existencia de las cosas. El hombre moderno las distribuye y ubica según semejanzas y similitudes. Hace insectarios que llena con nombres latinos, cajas cuadradas, en las que establece paralelismos entre diversos grupos. Respecto a los insectos no sabe aunque parecen fundamentarse dogmáticamente  en lo que ellos observa. El dogma del pensar, es equivalente  al  dogma cristiano, que no piensa en la realidad.  La realidad se muestra como revelaciones presentes hechas por Dios. Pero el dogma cristiano no puede debatirse desde la cristiandad.  El cristiano no ve el misterio por ninguna parte. Se deja llevar por la fe, pero sigue poseyendo una fe empírica.  fuertemente arraigada. De su falta de conocerse a sí mismo, son testigo sus raíces cristianas. Es cristiano porque su padre lo fue. Su cristiandad es tradición. Pero una tradición prejuiciosa. Su egoidad le siguen llevando a mirarse a si mismo constantemente. Secretamente cuestiona a todos y a todo, menos a sí mismo. Si en la Grecia clásica, el era alguien, ahora se encuentra solo. Ha sido abandonado de la única cosa que poseía, su atributo más sobresaliente. “ya no sabe que es el hombre” e ignora por completo las consecuencias de sus acciones.

En el siglo XVIII, es conocido como el siglo de la Ilustración. La egoidad  Descartiana se mostrara como modelo a seguir. Los demás se convertirán en el instrumento de la razón. “los demás” serán instruidos y moldeados según nuestros deseos. Los Ilustrados se autodefinen “filósofos”, pero rechazan el momento actual en que la tradición ha llegado. La Ilustración se desarrolla en sentido contrario al que se nos ha dicho. Son las clases altas las que atacan la tradición.”Los demás” son seres vacios a los que formar. Emmanuel Levinas habla de que el yo pienso Descartiano es un yo empobrecido. Es un yo abstracto del pensamiento científico, del razonamiento inconsistente a la hora de analizar el problema de la certeza del hombre. La supremacía del hombre se nos da por cierta desde todos los ámbitos .Los Ilustrados utilizan la educación para hacer avanzar la formación del subjetivismo humano. La enciclopedia esteriliza el pensar tradicional, instaura una homogeneización “universalista” que arremete con todo lo que se encuentra a su paso. Al “urbanitas” se le enseña como vestirse, que música oír y cómo comportarse en cada momento…  La Ilustración hace tabula rasa con el hombre. El progreso es el mentor de este nuevo individuo, que va olvidando paulatinamente sus orígenes para trasladar sus preocupaciones en un futuro, todavía por llegar.

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