Que es
percibir algo?
A primera
vista, la primera impresión que causa esta pregunta, es que “existe” algo
material y que este algo, todavía está por ver. Percibir presupone la materialidad de las cosas a los
sentidos y no una interpretación de las mismas. El elemento conductor del
percibir es el hombre mismo. El hombre es lo solido, lo tangible. Por ello
resulta “omitido” de todo discurso. Hay algo material, hay unos sentidos y
también hay una interpretación, aunque esta, está por llegar.
Percibir es
registrar performativamente condiciones de asertabilidad. Hasta cierto punto, sucede.
Y sin embargo se presenta este estado de una manera un tanto más causal, cuando
convertimos lo percibido en un continente
de significado. La memoria trabaja para negar los sentidos, suprimiendo aquello
que no conoce por un análogo suplementario o un sucedáneo. La realidad es separada
de su práctica, para deformarse constantemente. La realidad es cambiada de su contexto
pragmático en polisémico, para reestructurarse dentro de cierta significación
simplificadora. Este fue el motivo, de la aparición de la ideología que todo lo
agrupa para contextualizarlo y convertirlo en definición ideología. Lo que cuenta es la palabra que encabeza el
discurso, aquello que nos prepara para lo que vendrá. Por mucho que miremos, no
veremos el paisaje en un titulo.
No vemos, no sentimos, no tocamos… como las
cosas son, pero no es ignorancia esta carencia. No enteramente.
Hablamos de
percibir a la especificidad de lo
aseverado, ellas van mas allá, y penetran más profundamente que las premisas de
“verdad.”
El decir de
la percepción es entregar el cuerpo para apresar algo de realidad. El cuerpo hace de antena para apropiarse de
aquello que recibe. Esta apropiación es el percibir propiamente dicho.
Lo que es y
lo que no es, es el percibir, cuando trasciende una sutil delimitación
contextual para decir más la verdad, que su propia conceptualización.
La percepción
resulta menos evidente que su propia conceptualización semántica. La percepción no significa. Ella debate una crisis en el pensar, la carencia de
total significación del percibir de las cosas fluye de su ausencia de transmisión. La percepción no es comunicable.
La proliferación de representaciones visuales, no
dicen nada de la vista. La percepción es alterable, luego es inauténtica. Ellas
parten de una deformación de los estímulos sensoriales. Lo que ve el hombre, no
es lo mismo que vería otro animal u otro ser. El estimulo, nos mantiene alerta,
aun así, es contradictorio. A más ver
menos mirar. La intelección no puede llegar a entender lo percibido.
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