Dogma
Todo el
pensar antiguo, hasta la aparición del estoicismo, deriva del pensamiento del
ser. El ser no aparece en las cosas, sino que ellas se despliega un ente, esto
es por encima de todo lo que “yo” percibo de ellas. Lo que me rodea “es, y en
su supremacía lo que “es” se presenta por encima de lo que “yo” sea. Mi visión
de las cosas es lo subjetivo. Las
cosas que ahora están siendo, posee una supremacía respecto a mi opinión, que las “funda” en su utilidad.
El dogma es el pensamiento más antiguo, en este pensar, no hay menoscabo en que
una cosa “sea”. El “ser” es lo que contiene todo ente.
El ser se
hace necesario para entender el dogma. Zenón de Citio cree que el hombre, a
pesar de ser libre, vive dominado por el logos. Toda la Physis y todo el Kosmos
se hayan dominados por el logos. El logos es a priori, lo que se dirá,
ya está dicho, porque su causa ya ha sido escrita. El logos, pues funciona como
dogma o causa primera. El dogma es autosuficiente y no depende de otras cosas.
Este desencadena su propio fin, disposición y estructura dentro de la sociedad
estoica.
Los
presocráticos, celebran la alegría por
la vida, por entender que lo que tenemos frente a los ojos, lo más cercano y a
lo que casi no damos importancia, sea para ellos lo más relevante. El
agua, la tierra… todo parte de una
unidad indisoluble. Para los estoicos solo lo real y lo material existen
mientras que para Platón la realidad es invisible e inmaterial y lo que
percibimos es divergente con la realidad.
Los
presocráticos también son conocidos como “cosmólogos”. Cuando intuyen la
explicación de las cosas mismas a partir de un dogma o principio irreductible,
que se multiplica en el Kosmos. Las deidades gobiernan en el suceder de las
cosas, es aquello que conocemos con el nombre de “mundo”. En el mundo el ente
muere, pero se muestra “el ser” que pervive a todo cambio. El ser consolidara toda la metafísica Aristotélica
posterior.
Si el hombre
conoce las cosas de un modo parcial, el ser conoce la totalidad.
La tesis de Platón
de que el hombre es percepción y que este equivale a “saber “niega a su vez que
se pueda entender la realidad con los sentidos, pero sirve de contrarréplica a
Protagoras, que indica que el hombre es la medida de todas las cosas.
“el homo mensura dice algo de la mutabilidad de la doxa”. Ella es verdad solo
porque es accesible al hombre.
Dogma
significa en Griego “doctrina” también puede significar “pensamiento”. Dogma procede del verbo Dokein, que significa
opinar. Dokein no puede ser entendido
como una doxa, pero es derivado de la misma palabra. La opinión correcta es la
que consolida una doctrina, ella la “funda”. La opinión así expresada es ley.
La doxa pone
de relieve un circunstancial “a mí me
parece que...” que se transformara en un
“creo firmemente que esto es así”. El relativismo de Protagoras
entorpecían las ideas políticas de Platón para asentar las bases de su política.
Para Platon, el eidos o idea es el aspecto o la figura que esta tiene. Las
ideas son la esencia de las cosas y no las cosas mismas.
El “a mí me
parece” es doxa. En griego dokei moi. Es cierto y es verdadero
pero no es verdad. O dicho de otra forma, no es Aletheia. Es la verdad según se
aparece a los hombres.
Para Platón,
dogma, no posee un sentido inmutable. Ella equivale a la justa opinión, no
siendo sostenible ni pudiendo esgrimirse, siendo indefendible desde la argumentación.
A pesar de
ello, la doxa fundamenta conocimientos intersubjetivos, algunos, comprobables,
otros sirven como principio sine qua non
y, muchas veces incomprensibles como los que con posterioridad aparecerán relativos
a la religión.
El resultado
de la justa opinión es el concepto. El concepto es siempre valido, pues es la
moneda de cambio entregada al expresar una apertura a algo. La ciencia se
asienta desde la superficie del dogma. Ya Pirron estaba en lo cierto al afirmar
que no podemos justificar nuestros inclinaciones cognoscitivas. Los cimientos
del pensar lo constituyen la capacidad y práctica de esta actividad discursiva.
Si en un principio, el dogma era discutible, difícilmente seria dogma y hasta
fácilmente refutable. Por otro lado la doxa forma parte del pensar del dogma,
aunque es contraria a toda autoridad, a todo conocimiento sistemático, a toda
generalidad. Doxa se muestra hermana del logos.
Los sofistas
saben,
pero en este saber, saben también que nada es completamente verdadero ni falso,
y no hay verdad ni falsedad que no sea relativa a un momento determinado y a
cada hombre.
Cada hombre
defiende su saber, pero pocos de ellos crean una doctrina propia. El dogma,
para aspirar a tal, debe ser sostenido por la mayor parte de una sociedad. Lo
asociamos a la religión, pues los supuestos que se defienden vienen a subvertir
la posibilidad de que otra religión
menoscabe la propia. El dogma religioso no es interpretable, porque
proviene de Dios.
Sexto
Empirico utilizaba el término dogmatico, para clasificar distintas ramas de la
filosofía. Distingue de los (dogmatikoi) Dogmaticos de los (skeptikoi) o escépticos.
En el
Medievo, la Iglesia asociara la doxa a lo pagano, y en concreto la filosofía se
convertirá en herejía. Sin embargo, el credo básico cristiano será Dogma.
Averroes, recuperara parte del legado de Aristóteles y Sto. Tomas de Aquino
ligara el pensamiento Aristotélico al cristiano para convertirlo en un nuevo
dogma de fe cristiano.
Descartes creyó,
que podía obtener un conocimiento total de la realidad, yendo más allá del
conocimiento empírico de las cosas. Es decir. Allende la experiencia, y la
comprensión de las cosas que nos rodean. Esto era el racionalismo, un pensar deductivamente las cosas y no un
enfrentarse a ellas. Pero a su vez, Descartes plantea un uso dogmatico de la razón. Más allá de lo
que percibo, las cosas son. La relación que el conocimiento Descartiano produce
en el hombre lo vincula de sobremanera al mundo material. El hombre es visto
desde fuera. Es un ser solitario y aislado. No se vincula, sino que se deja
influir por los demás. El hombre Descartiano es presa de su egoidad. Se valora a sí mismo por encima
de todo e interpreta que nada tiene sentido sino es en beneficio propio.
Cuando uno
dirige la vista hacia la historia, uno debe entender que el conocimiento
fundado en movimientos que dependen de lo que de ellos se ha escrito. Según
Pascal, La experiencia individual corrobora que una cosa sea tal cual como es
experimentada, pero lo que permanece al margen de la memoria, son y deben ser
dogma.
Spinoza se
convertirá en el mayor exponente del dogmatismo. Cuando nos adentramos en sus
dominios, nos encontramos en pleno determinismo recuperando el estoicismo
antiguo. Si Descartes descubre las tres sustancias. Pensamiento, extensión y
Dios. Spinoza vuelve a convertirlas todas en una.
De ahí surge
el monismo Leibniziano. “Todo es uno”.
Desde el panteísmo se desprende que naturaleza y Dios son uno. No puede
definirse lo uno sin lo otro. Las monadas, sin ser lo primero, fundamentan que
las cosas sean. El principio de razón suficiente requiere un punto de partida
para desplegarse. Esta aparece ya en su metafísica.
Más adelante, Kant usara el procedimiento dogmatico,
para apresar realidades trascendentes a priori, la razón determina cuales
sean los
conocimientos puros de la razón misma. Estos se encuentran más allá de
nuestra experiencia. La simple razón es racional, Kant pretende introducirse en
las cosas desde dentro y para ello disgrega ciertos supuestos básicos con los
cuales afrontar un conocimiento total del alma, y de Dios a través de la razón pura, es decir, sin intercesión de nada empírico.
Koenigsberg
y no Kant, es el descubridor de la cosa en sí. Fichte lo trasforma
en el yo puro, para después transformarse en el no yo de Hegel para más
adelante transformarse en el yo absoluto de schelling. A pesar de
que todas estas proposiciones parezcan libres y contradictorias, todas ellas,
muestran evoluciones del mismo punto. Todas estas concepciones son idealistas y
son por ello, profundamente subjetivos. Marx definirá que “el hombre no puede
ser definido como idea…” y “lo ideal no es más que mundo material…”. Todos
ellos e incluso Marx, dogmatizan al hombre, lo convierten en parte de sus
respectivos discursos, pero a través de cada planteamiento, lo envían un poco más
lejos, lo merman y lo cuestionan, hasta que es abandonado.
La existencia
del hombre, no es dogmatica, por dogma entendemos el enfoque desde el cual este conocer se nos
presenta, aunque se encuentre allende
nuestra experiencia mundana, y tampoco es enteramente racional, pues no sabemos
a que se debe su existencia y conocimiento. El estoico se sorprendia por la existencia de
las cosas. El hombre moderno las distribuye y ubica según semejanzas y
similitudes. Hace insectarios que llena con nombres latinos, cajas cuadradas,
en las que establece paralelismos entre diversos grupos. Respecto a los
insectos no sabe aunque parecen fundamentarse dogmáticamente en lo que ellos observa. El dogma del pensar,
es equivalente al dogma cristiano, que no piensa en la
realidad. La realidad se muestra como revelaciones
presentes hechas por Dios. Pero el dogma cristiano no puede debatirse desde la
cristiandad. El cristiano no ve el
misterio por ninguna parte. Se deja llevar por la fe, pero sigue poseyendo una
fe empírica. fuertemente arraigada. De su falta de
conocerse a sí mismo, son testigo sus raíces cristianas. Es cristiano porque su
padre lo fue. Su cristiandad es tradición. Pero una tradición prejuiciosa. Su egoidad le siguen llevando a mirarse a
si mismo constantemente. Secretamente cuestiona a todos y a todo, menos a sí
mismo. Si en la Grecia clásica, el era alguien, ahora se encuentra solo. Ha
sido abandonado de la única cosa que poseía, su atributo más sobresaliente. “ya
no sabe que es el hombre” e ignora por completo las consecuencias de sus
acciones.
En el siglo XVIII, es conocido como
el siglo de la Ilustración. La egoidad
Descartiana se mostrara como modelo a seguir. Los demás se convertirán
en el instrumento de la razón. “los demás” serán instruidos y moldeados según
nuestros deseos. Los Ilustrados se autodefinen “filósofos”, pero rechazan el
momento actual en que la tradición ha llegado. La Ilustración se desarrolla en
sentido contrario al que se nos ha dicho. Son las clases altas las que atacan
la tradición.”Los demás” son seres vacios a los que formar. Emmanuel Levinas
habla de que el yo pienso Descartiano es un yo empobrecido. Es un yo
abstracto del pensamiento científico, del razonamiento inconsistente a la hora
de analizar el problema de la certeza del hombre. La supremacía del hombre se
nos da por cierta desde todos los ámbitos .Los Ilustrados utilizan la educación
para hacer avanzar la formación del subjetivismo humano. La enciclopedia
esteriliza el pensar tradicional, instaura una homogeneización “universalista”
que arremete con todo lo que se encuentra a su paso. Al “urbanitas” se le enseña
como vestirse, que música oír y cómo comportarse en cada momento… La Ilustración hace tabula rasa con el
hombre. El progreso es el mentor de este nuevo individuo, que va olvidando
paulatinamente sus orígenes para trasladar sus preocupaciones en un futuro,
todavía por llegar.