El cielo ha
dejado de mirarse y no hay interés de mirar las estrellas, pensamos que todo
ello esta mas alla de nuestras posibilidades. El humano, en la época de la
ciencia, es como un niño: ya no imagina. No hay ni siquiera una tendencia a la
búsqueda. La imagen perceptual del pasado ya no es recuperable. El mundo
anterior, los restos y las ruinas que todavía quedan ya no son perceptibles por
nuestros ojos. El retrato de un monarca extinguido, la escena de un banquete
dentro de un palacio… No es aprehensible no es recuperable
en su desaparición y tampoco es deseable hacerlo. Y entonces ¿Por qué los
Museos? Los Museos conjeturan sobre la historia y tienen una función puramente
especulativa. Y ¿Qué hace el artista? Duplica lo que ya existe.
¿Quién soy yo para corregir una obra maestra? Pregunta Oscar Wilde al director
de una escena, durante el ensayo de una obra suya. Solo las obras que no son
obras de arte pueden ser rectificadas por cualquiera; una obra maestra solo
puede ser suplantada por otra obra maestra. Representa lo que ya ha sucedido.
De tal manera pasan los años y los siglos y lo que no tenia ninguna importancia
pasa a ser relevante. Pero claro… hacemos trampa, pues todo aquello que rodeaba
la obra, ha desaparecido y lo que permanece intacto es extraño a nuestros ojos.
Coño es arte. No, es mucho mas que esa tontería estética; es historia.

