lunes, 20 de abril de 2015

Mirar las estrellas

El cielo ha dejado de mirarse y no hay interés de mirar las estrellas, pensamos que todo ello esta mas alla de nuestras posibilidades. El humano, en la época de la ciencia, es como una maquina: ya no imagina. No hay ni siquiera una tendencia a la búsqueda. La imagen perceptual del pasado ya no es recuperable. El mundo anterior, los restos y las ruinas que todavía quedan ya no son perceptibles por nuestros ojos. El retrato de un monarca extinguido, la escena de un banquete dentro de un palacio… No es aprehensible no es recuperable en su desaparición y tampoco es deseable hacerlo. Y entonces ¿Por qué los Museos? Los Museos conjeturan sobre la historia y tienen una función puramente especulativa. Y ¿Qué hace el artista? Duplica lo que ya existe. ¿Quién soy yo para corregir una obra maestra? Pregunta Oscar Wilde al director de una escena, durante el ensayo de una obra suya. Solo las obras que no son obras de arte pueden ser rectificadas por cualquiera; una obra maestra solo puede ser suplantada por otra obra maestra. Representa lo que ya ha sucedido. De tal manera pasan los años y los siglos y lo que no tenia ninguna importancia pasa a ser relevante. Pero claro… hacemos trampa, pues todo aquello que rodeaba la obra, ha desaparecido y lo que permanece intacto es extraño a nuestros ojos. Coño es arte. No, es mucho mas que esa tontería estética; es historia.



No hay comentarios:

Publicar un comentario