jueves, 10 de abril de 2014

Paul feyerabend el irreverente

Paul feyerabend el irreverente
Paul Feyerabend, desconfió siempre de la razón, al igual que Derrida, Foucault, Kuhn, Barnes, Bloor… ambas compartieron pasión por el subjetivismo y el relativismo epistemológico, la fijación por el signo, el signo y la metáfora. Era un poco desgarbado, de las personas que categorizamos de ellas como “locas”. No fue megalómano y prefería expresarse, con un lenguaje sencillo, pero sus opiniones fueron devastadoras. Como diría el: no soy un pensador tipo. Es alguien que se sale. O te gusta o lo odias, no hay término medio. Para  aquel que lo desconoce, Paul Feyerabend fue un epistemólogo. Esto significa que conocía lo que la ciencia produce y realiza. Obtenía información veraz de condiciones de posibilidad que toda ciencia desarrolla. Su avance, su complejidad. Paul Feyerabend fue el alumno más aventajado de Karl R. Popper, pero su posición se encuentra totalmente enfrentada con la de su maestro. Paul Feyerabend fue terriblemente polémico;  del saber que refutaba lo más sagrado, ponía en duda la verdad más verdadera, lo que la gente sobrepasaba  sin detenerse era tema de atención de su juicio. Llego a afirmar que la ciencia no progresaba y que los cambios que percibimos son consecuencia de sus alteraciones, pero no de una evolución. El sistema racional más sofisticado no posee más valor cognitivo que por ejemplo: la magia.
Para ello partió a partir de John Stuart Mill en su célebre ensayo  On liberty.
Una elección presupone alternativas que elegir; presupone una sociedad que contiene e incita a opiniones diferentes y modos antagónicos de pensamiento, así como la experimentación de diferentes maneras de vivir de modo que el valor de los distintos modos de vida se prueba en la imaginación y no en la práctica. La unidad de opinión no es deseable, salvo que resulte de la más libre y completa comparación de opiniones opuestas, y la diversidad no es un mal sino un bien. “Las creencias que consideramos de mas garantía no tienen más salvaguarda que una permanente invitación  a que se demuestre de que son infundadas” (pag207). “Si la opinión  ha sido debatida y no ha sido refutada, entonces podemos tenerla como mejor que otra opinión que no ha pasado un proceso similar” (p 208).
El racionalismo coloca barreras cuando un punto natural de conducta es rebasado. La racionalidad se dedica a reconstruir las condiciones naturales y materiales pasadas. Cuando las condiciones pasadas han quedado en desuso, desde el presente retrotraigo estas situaciones para no extinguirlas. Cada punto de avance nos lleva al punto anterior. El argumento del presente nos lleva al pasado, allí reconstruyo las ideas que dieron origen a un sistema de pensamiento y por último, obligo a que los alumnos lo repitan. Utilizo por ello técnicas psicológicas pasadas. Las palabras significan mas allá del simple “decir”, ellas tienen connotaciones metafísicas. Interactúan con otros muchos significados paralelos. Pensar las palabras es luchar por intereses, no por contenido.
El anarquismo es la filosofía política más atractiva.
En el anarquismo epistemológico no existen reglas. Es el todo vale. Por otra parte se dirige contra el conocimiento estable y universalmente aceptado. ”Cuando consideramos la posibilidad de un éxito duradero, de un desarrollo económico sostenido, mediante la omnipresencia de un determinado punto de vista, no es un signo de excelencia, no es un signo de que la verdad ha sido por fin encontrada, sino que es más bien el síntoma del fracaso de la razón” que menoscaba la capacidad de encontrar caminos paralelos para escapar de su locura. Intentar erradicar el error, continuamente, premeditadamente y en todos los aspectos de la vida, intentando sobrepasar el accidente del pensar, conduce a que “todo” se pueda convertir en un tremendo error.
Ahora vivimos en un periodo de crisis económica pero también hay una crisis intelectual,  pero de un intenso movimiento social.  El pensamiento restrictivo invierte su poder en perpetuar su inmovilismo, pero no puede garantizar su estabilidad por más tiempo. El conocimiento en que el racionalismo oficial invierte su arraigo, fundado en principios básicos coherentes y universalismo, puede estar aparentemente lleno de fuerza pero cabe la posibilidad de que, incluso sin proliferar nuevas formas de conocimiento el pluralismo social mismo puede distribuir las materias de un modo distinto de manera que todo el entorno quede transformado: Sociedad, economía y conocimiento. “Cuando pensamos en esta teoría siempre pensamos en la revolución Francesa”
¿Para qué es buena toda esta conmoción? Lo más que puede lograr es arruinar la propia paz mental en donde uno tiene sus pequeños compartimientos. En ellos todo es conocido, se ha instalado cosa por cosa, hasta llegar ha ser apreciado y querido. ¿Debo estar alerta por si el reloj arroja fuego en mi cara?  ¿O por si el pájaro sale de su jaula y ataca al perro? NO.
El reloj da las seis cuando son las seis como han sido las seis durante tres mil años. Esto es lo que yo llamo orden. Esto es lo que a uno le gusta, aquello con lo que uno puede identificarse.    Carl Sternheim, Die hose

Ha sido un interés humano el de conseguir una idea estable de un pensar que contenga principios científicos, y que por tanto sea incuestionable e irrefutable. Pero el avance de este pensar nos lleva a cuestionarlo todo. “En estos momentos nos encontramos con que no existe ni una sola regla, ni un solo conocimiento, por plausible que sea, ni por firmemente que se base en la epistemología, que no sea refutable o que no se pueda infringir en una ocasión o en otra.”
Pero el avance en el pensar siempre se ha debido a que alguien decidió no seguir la metodología de su época.  Véase Galileo, Copérnico, Heráclito, Platón…  Estas infracciones en el pensar, bien pudiéramos decir que son accidentales o que se deben a una falta de atención o a un conocimiento insuficiente, que podría haberse evitado. No es así. Lo hicieron deliberadamente. “El atomismo en la antigüedad surge porque es una toma de contacto radicalmente distinta a la que se postulaba en aquellos días”.
La violación del pensar es necesaria. Lo manifiesto como sabiduría es simple ignorancia. La cátedra, la difusión de un pensar absoluto que según ellos es elaborado e infalible. Es decir: que se ha comprobado científicamente. Lo fundamental es la regla, la regla es lo que debe quedarse aparte. Las hipótesis contradicen resultados experimentales bien establecidos. Lo que se debe saber, es lo que merece ser ignorado.  Casi todo el mundo coincide en que el lenguaje. La habilidad lógica y la difusión del conocimiento se deben en parte a una indoctrinacion. Y en parte a una repetición por encima de su propio desarrollo. El método de aprendizaje recuerda a las ratas de laboratorio. Al  conocimiento no argumentativo no se le da ninguna oportunidad. De ahí mi interés  por las diatribas y los diálogos filosóficos. “No entendemos nada”
Las estadísticas siempre mienten “uno de cada tres niños españoles no saben resumir un texto que han leído”… “un hombre en una cafetería dará el doble de propina si la mujer que le atiende tiene un pecho grande o es rubia…” este es el estudio de la universidad de Massachusetts.
En la enseñanza, se enseña desde la máxima eficacia causal. Todos los estándares de cómo deben ser las cosas son concebidos en su límite. Nadie clarifica el contenido semántico de un enunciado haciéndolo tan claro como sea posible “Esto hace muy difícil distinguir entre fuerza lógica y el efecto material de un argumento. El alumno obedecerá al igual como lo haría un perro amaestrado al sonido de una campanilla. (pavlov)
Cuando los standards o modelos de dificultad son sencillos, los niños absorben rápidamente. Cuando los niveles aumentan, siguen encontrando las mismas soluciones. Lo que el niño considera  “la voz de la razón” es precisamente lo que se le escapa a su razonamiento. A primera vista, razona, pero solo avanza en la standarizacion de las ideas implementadas. Se supone que razona para adoptar una serie de respuestas que le convenzan, en lugar de presionar a ciertos estímulos. La convicción es lo apropiado. Solo necesitamos más entrenamiento. Ir a la Biblioteca y digerir más y más palabras. ¿Para qué estudias? Para aprobar el examen. ¿No hay nada, pues que aprender? Quizás suspendiendo se te abriría la mente y matizarías un poco lo que significa.
La respuesta adecuada es la llamada efectiva al seguir entrenando. La argumentación académica no tiene contenido en absoluto. Vemos un hábito. En este hábito se extingue la posibilidad de reconocer una nueva situación.

En su célebre libro ¿Por qué no Platón? Razona ¿Por qué la filosofía echa a perder el pensamiento y cosas simples pueden estimularla? 
La ciencia es un obstáculo para la democracia. La ciencia es prejuiciosa, cualquiera puede verlo cuando experimentan con animales o en cualquier momento. En este momento ha relevado a la Iglesia, como tal como sucedió, en la edad media. La ciencia es lo que sobrevuela  todo cuestionamiento.
Sin embargo, los científicos son prejuiciosos. Ellos argumentan en base a unos supuestos. Una vez finalizado el proceso expositivo no queda nada. Las conclusiones finales no dicen nada de la supremacía de la ciencia, ellas muestran el transcurrir de su propia metodología, pero no son nada, desde lo profano, ni respecto a la opinión. Los científicos se hayan inscritos en una filosofía en particular. Una filosofía restrictiva que les lleva a una acercamiento a la cosa estudiada, a costa de hacer cada vez círculos más pequeños, cada vez piensan menos lo general y se concentran en muy pocos elementos.
El biólogo molecular Jacques Monod lo expresa así: El único conocimiento objetivo es aquel que no se liga a fines. Los laboratorios son industria. “La ciencia puso fin a la vieja alianza animista de ciencia y naturaleza”. El laboratorio posee un pequeño roedor, el roedor contesta a una serie de estímulos y el científico los apunta: dos, tres, cuatro y siempre acierta. ¿Por qué ocurre esto?  Porque parten de supuestos y su único interés es afirmarlos. La ciencia no conoce “hechos desnudos”, Todo lo que conocemos ha sido interpretado mil veces. Es tal el trasiego, que no podemos entender lo que dijo un hombre hace unos años, porque las palabras que usaba para expresarlas han quedado en desuso. Hay tantos errores en cualquier idea, que todo lo que parece como coherente y racional, una vez desgranado, resulta extremadamente problemático.


La ciencia como un Arte (1978) Vivimos en un exceso de normalidad. Todo está normalizado, especificado, delimitado y reglado. No hay margen para entender. Cuando algo aparece al margen de todas estas delimitaciones constrictivas, notamos que somos nosotros los que somos.
 Puestos en duda. La falta de orden nos devuelve a nuestra condición esencial: Coño, Soy humano!
¿Por qué tenerle miedo al caos, cuando por el orden, estamos como estamos?
La infracción no es accidental, es parte de la retroalimentación del sistema. Lo que subsiste al cambio es el desorden. Lo alineado, tiende a torcerse. La idealidad del círculo perfecto no se da en casi ninguna circunstancia ¿han visto Uds. alguna vez un neumático redondo?
Entendemos las reglas porque somos humanos y se nos ha domesticado para entender que no debemos de salir de la hilera cuando hacemos cola en el Supermercado. Los que más han estudiado, los que más títulos poseen en sus vitrinas son como “perros amaestrados” pues durante su aprendizaje se han visto obligados a tomar parte por el lado de la proposición valida. Una vez que se les valida a ellos con el oportuno titulo, ya no saben pensar.
Para Paul Feyerabend, el humano no cabe dentro del racionalismo. “es una salvajada que se hable de principios infalibles” cualquier cambio en el futuro derrumbara toda la casa donde hemos fundado el saber. Si Platón es más valido que Aristóteles es porque, el primero es el que se ha tomado como modelo para fundar el conocimiento.
“Hubo un tiempo en que las grandes mentes se asociaban a las grandes fortunas o a las esferas de poder y se dedicaban a dirigir las mentes del resto”
En un intento de rescatar a la sociedad de los monopolizadores de las mentes
Sin embargo decía: “¿Quién soy yo para decirle a estas personas lo que deben pensar y lo que no? “… yo no tengo ni idea de lo que le gusta a la gente, ni de sus intereses ni opiniones, ni de sus preocupaciones mundanas.
En mi esquema de valores, explica el propio Feyerabend  el progreso  racionalista es perjudicial y cualquier artista es superior a Kant, Einstein, o Rousseau
Un periodista una vez le pregunto por Kant. “El arte puede cambiar las propiedades del mundo en que vivimos.” Feyerabend 1982
El Kantismo no debería reformarse, debería certificarse su muerte y nada más.
Respecto al arte, “con la creatividad e inventiva muertas es más fácil dominar a la gente”…. Así se presentan con tecnócratas  “ellos se presentan con recetas, que seguidas al pie de la letra recuperaran al enfermo.” Recuperar al enfermo es “darle más progreso”, es decir; matarlo más o lo que esa palabra signifique.
Para demostrar las desventajas del progreso, Feyerabend contrasta la ciencia con el arte. El arte es inconmensurable.