De
Parmenides a Feyerabend a traves del relativismo
El llamado
Relativismo, en filosofia a partir de la modernidad se entendera como
Subjetivismo. Subjetivista es Nietzsche,
que piensa de una manera menos restricta que sus antecesores.
Las
opiniones de Nietzsche son reales, son autenticas, pero no son restrictivas
respecto a otras. Asi pues aceptar que existen muchas otras opiniones no es
relativista.
Hay varias razones por
las que algunos autores consideran adecuado el relativismo. Se pueden destacar
entre ellas:
·
la influencia de elementos físicos, psicológicos o
culturales en las creencias de las personas;
·
La observación de las muchas ideas o concepciones que
tienen los distintos grupos o culturas;
·
La observación del cambio de ideas a través del
tiempo.
Aristóteles nos
ofrece una de las posibles críticas (por reducción al absurdo) al relativismo
de los sofistas.
"La doctrina de Protágoras parte del mismo principio (...).
En efecto, si todo lo que pensamos, si todo lo que nos aparece, es la verdad,
es preciso que todo sea al mismo tiempo verdadero y falso. La mayor parte de
los hombres piensan diferentemente los unos de los otros; y los que no
participan de nuestras opiniones los consideramos que están en el error. La
misma cosa es por lo tanto y no es. Y si así sucede, es necesario que todo lo
que aparece sea la verdad; porque los que están en el error y los que dicen
verdad, tienen opiniones contrarías. Si las cosas son como acaba de decirse
todas igualmente dirán la verdad".
Jenófanes de Colofón, nacido en el
año 570 a.C. Poeta, rapsoda, historiador y filósofo, anticipó algunas las
principales ideas de la Ilustración europea. Fue el fundador de la llamada
ilustración griega y de la epistemología, la teoría del conocimiento. Nos
enseña que el conocimiento es además objetivo. La verdad es la correspondencia
con los hechos, sepa yo o no que se da tal correspondencia. Así, la verdad es
objetiva. No obstante, la certeza es subjetiva: aun cuando exprese la verdad
más perfecta, no se puede saber con certeza, sólo se puede conjeturar. Por ello
hablamos de conocimiento conjetural. Pero un conocimiento mejor es una mejor
aproximación a la verdad.
Según la ciencia y en particular la
física, esta subjetividad aparente en las cosas no existe. En el ámbito de la ciencia experimental, se
buscan modelos descriptivos que se acercan cada vez más a la realidad. Cuando
los modelos son
altamente predicitvos y tienen un error pequeño, se considera que hay un gran
acercamiento a la verdad o se ha podido avanzar en la comprensión del fenómeno
modelizado. Todas las teorías físicas "normales" consideran que el
mundo físico es objetivo en
el sentido de que todas las mediciones hechas por diferentes observadores pueden
ser relacionadas entre sí. Por lo que en general en un universo dado se
considera que no existe relativismo alguno.
Entonces
porque este relativismo que cierra nuestro pensar y lo apresa en la opinión? Por que este subjetivismo? Equivale a la renuncia a conocer la
verdad. Y, por tanto, dicho sea de paso, hace inútil el trabajo intelectual.
Ser intelectual y relativista es imposible. Es decir, los intelectuales
relativistas son unos embaucadores. Si todo es relativo, ¿para qué los
intelectuales? La pérdida de confianza en el conocimiento y el vacío moral, que
afecta con especial crudeza a los europeos, nos trae a la memoria lo que decía
Anaximandro de que el mundo no es simplemente un proceso natural, sino un
proceso moral. No en vano, la búsqueda de la verdad mediante la discusión
crítica era para Sócrates, un racionalsita ético a pesar del legado platónico,
la mejor forma de vida. Esos letales efectos para la ciencia y la racionalidad
son los que denuncia Sir Karl en su célebre ensayo “La sociedad abierta y sus
enemigos”. De este modo, nos vemos obligados a elegir entre la fe en la razón y
los individuos humanos, y la fe en las facultades místicas del hombre que le
religan al colectivo. Entre el racionalismo crítico y el irracionalismo del
método filosófico especulativo cuyo fruto principal es el relativismo moderno.
Siguiendo el racionalismo especulativo de Whitehead diríamos que “Es tan cierto
decir que el Universo es inmanente en Dios como que Dios es inmanente en el
Universo… Es tan cierto decir que Dios crea el Universo como que el Universo
crea a Dios”. Es el método esencialista de las definiciones –el método lógico
silogístico- que debemos a Aristóteles, y que exige partir de premisas básicas
verdaderas, dogmáticamente verdaderas, para deducir intuitivamente conclusiones
sobre definiciones que debemos presumir dan la esencia de las cosas. Una suerte
de filosofía oracular. Al principio fue el verbo. En la relatividad de
Einstein, deriva la última de las novedades referentes a la relatividad de la
realidad, sobre ciertos sistemas donde, sí y solamente sí, es válida y “real”
el Ser. Por lo que se convierte en un tema metafísico del
Ser en referencia al Estar, de modo que el Ser se convierte en “estante”, y a
estos sistemas de referencia, se denominarán “estancias”. Estas tesis
proclaman, por tanto, una “metafísica del Estar” (metafilosofía), en
sustitución de la “tradicional” en la historia de la filosofía, como Metafísica
del Ser (ortofilosofía).
Imre
Lakatos fue un filosofo de la ciencia y eminente matematico. Su teoría consiste en una
sucesión de teorías relacionadas entre sí, de manera que unas se generan
partiendo de las anteriores. Estas teorías que están dentro de un PIC comparten
un núcleo firme o duro (NF). El núcleo firme está protegido por un Cinturón
protector (CP) que consiste en un conjunto de hipótesis auxiliares que pueden ser modificadas, eliminadas
o reemplazadas por otras nuevas con el objetivo de impedir que se pueda falsar
el núcleo firme. Dentro de un PIC hay unaheurística negativa y una heurística positiva. La positiva sirve de guía e
indica como continuar el programa, mientras que la negativa prohíbe la
refutación del núcleo firme. Cuando un PIC se enfrenta a anomalías empíricas
que teóricamente no ha podido predecir se reemplaza por un PIC rival. En el
caso de que no haya un PIC rival que conserve los elementos no refutados del
PIC anterior, y a la vez tenga soluciones para las nuevas anomalías, el PIC se
queda en etapa regresiva hasta que se recupera. Los PIC pueden ser
degenerativos, cuando el programa no predice fenómenos nuevos por mucho tiempo;
o progresivos, cuando el programa tiene éxito.
Pronto
llegamos a Feyerabend. El anarquismo epistemológico es una teoría ,
desarrollada por el filósofo austríaco de
la ciencia Paul Feyerabend,
que sostiene que no hay reglas metodológicas útiles o libres de excepciones,
que rijan el progreso de la ciencia o del desarrollo de los conocimientos.
Se sostiene la idea de
que la ciencia que funciona de acuerdo con normas fijas y universales no es
realista, sino perniciosa y perjudicial para la ciencia en sí. Su propuesta es
una epistemología abierta, a manera de una serie de herramientas de
investigación científica adaptables a cada contexto pero no postuladas como
leyes inamovibles.
El uso del término anarquismo en
el nombre refleja la prescripción del pluralismo metodológico de la teoría; tal
como el pretendido método científico no tiene el monopolio de
la verdad o de la obtención de resultados útiles, el enfoque pragmático es una
actitud de "todo vale" dadaísta hacia
las metodologías.
la
ciencia es una empresa esencialmente anarquista; el anarquismo teórico es más
humanista y más adecuado para estimular el progreso que sus alternativas
basadas en la ley y el orden.
La teoría aboga por el
tratamiento de las leyes inamovibles
de la ciencia (no la investigación científica en sí) como
una ideología,
junto con otras, como la religión,
lamagia y
la mitología,
y considera el dominio de la ciencia en la sociedad como
algo autoritario e
injustificado. La promulgación de la teoría hizo ganar a Feyerabend el título
de "el peor enemigo de la ciencia" por sus detractores.
Aunque realmente es
Jenófanes quien derribaría la mitología antropomórfica y llamaría a desconfiar
de los sentidos mediante el uso de la razón crítica. Parménides, inspirándose
en este último, es considerado el inventor del método deductivo de
argumentación y, en cierto modo, incluso del hipotético-deductivo. El poema de
Parménides y la revelación que recibe de la diosa Dike lleva a las dos vías. La
«vía de la Verdad» y la «vía de la Opinión». El mundo de la doxa (opinión) es
mera apariencia y sólo parece verdad. Sólo es la verdad demostrable.
Es a través de un invariante, de una primera premisa que no se altera, que Parménides formulará su hipótesis del mundo -el de la Verdad- como un bloque esférico permanente.
Es a través de un invariante, de una primera premisa que no se altera, que Parménides formulará su hipótesis del mundo -el de la Verdad- como un bloque esférico permanente.
Tanto
para Heidegger como para Popper ,Parmenides es lo fundamental y hacia el
retrotraemos nuestro saber.
No obstante, la apología parmenídea lleva al determinismo metafísico en el sentido que no puede explicar el azar, En ese sentido, el positivismo lógico del círculo de Viena y la epistemología sensualista de Mach, que llegó a fascinar a Einstein y a otros muchos físicos, no deja de ser la adaptación de la segunda vía de Parménides (la empírica) y el abandono de la primera, es decir la vía de la verdad, y la rendición al mundo de los sentidos. Esa es la línea del positivismo de Habermas, Rawls y de otros ideólogos socialdemócratas actuales que han renunciado a buscar la verdad. Al igual que para los sofistas sólo lo verosímil cumple una función, la verdad no importa, la ética pública no existe. Desde entonces la política ha sido una lucha continua entre la verdad y la retórica; entre el mundo de lo real y la mera apariencia oportunista.
Terminaré con el bello poema de Jenófanes que plasma en unos versos la teoría del conocimiento crítico y conjetural, que inspiró a Popper a lo largo de toda su vida:
No obstante, la apología parmenídea lleva al determinismo metafísico en el sentido que no puede explicar el azar, En ese sentido, el positivismo lógico del círculo de Viena y la epistemología sensualista de Mach, que llegó a fascinar a Einstein y a otros muchos físicos, no deja de ser la adaptación de la segunda vía de Parménides (la empírica) y el abandono de la primera, es decir la vía de la verdad, y la rendición al mundo de los sentidos. Esa es la línea del positivismo de Habermas, Rawls y de otros ideólogos socialdemócratas actuales que han renunciado a buscar la verdad. Al igual que para los sofistas sólo lo verosímil cumple una función, la verdad no importa, la ética pública no existe. Desde entonces la política ha sido una lucha continua entre la verdad y la retórica; entre el mundo de lo real y la mera apariencia oportunista.
Terminaré con el bello poema de Jenófanes que plasma en unos versos la teoría del conocimiento crítico y conjetural, que inspiró a Popper a lo largo de toda su vida:
Los
dioses no revelaron desde el principio,
Todas las cosas a los mortales,
sino que ellos, con el transcurso del tiempo,
Mediante la búsqueda, pueden
llegar a conocer mejor las cosas.
Todas las cosas a los mortales,
sino que ellos, con el transcurso del tiempo,
Mediante la búsqueda, pueden
llegar a conocer mejor las cosas.