miércoles, 9 de abril de 2014

Doxa

De Parmenides a Feyerabend a traves del relativismo

El llamado Relativismo, en filosofia a partir de la modernidad se entendera como Subjetivismo.  Subjetivista es Nietzsche, que piensa de una manera menos restricta que sus antecesores.
Las opiniones de Nietzsche son reales, son autenticas, pero no son restrictivas respecto a otras. Asi pues aceptar que existen muchas otras opiniones no es relativista.
Hay varias razones por las que algunos autores consideran adecuado el relativismo. Se pueden destacar entre ellas:
·         la influencia de elementos físicos, psicológicos o culturales en las creencias de las personas;
·         La observación de las muchas ideas o concepciones que tienen los distintos grupos o culturas;
·         La observación del cambio de ideas a través del tiempo.

Aristóteles nos ofrece una de las posibles críticas (por reducción al absurdo) al relativismo de los sofistas.
"La doctrina de Protágoras parte del mismo principio (...). En efecto, si todo lo que pensamos, si todo lo que nos aparece, es la verdad, es preciso que todo sea al mismo tiempo verdadero y falso. La mayor parte de los hombres piensan diferentemente los unos de los otros; y los que no participan de nuestras opiniones los consideramos que están en el error. La misma cosa es por lo tanto y no es. Y si así sucede, es necesario que todo lo que aparece sea la verdad; porque los que están en el error y los que dicen verdad, tienen opiniones contrarías. Si las cosas son como acaba de decirse todas igualmente dirán la verdad".

Jenófanes de Colofón, nacido en el año 570 a.C. Poeta, rapsoda, historiador y filósofo, anticipó algunas las principales ideas de la Ilustración europea. Fue el fundador de la llamada ilustración griega y de la epistemología, la teoría del conocimiento. Nos enseña que el conocimiento es además objetivo. La verdad es la correspondencia con los hechos, sepa yo o no que se da tal correspondencia. Así, la verdad es objetiva. No obstante, la certeza es subjetiva: aun cuando exprese la verdad más perfecta, no se puede saber con certeza, sólo se puede conjeturar. Por ello hablamos de conocimiento conjetural. Pero un conocimiento mejor es una mejor aproximación a la verdad.

Según la ciencia y en particular la física, esta subjetividad aparente en las cosas no existe. En el ámbito de la ciencia experimental, se buscan modelos descriptivos que se acercan cada vez más a la realidad. Cuando los modelos son altamente predicitvos y tienen un error pequeño, se considera que hay un gran acercamiento a la verdad o se ha podido avanzar en la comprensión del fenómeno modelizado. Todas las teorías físicas "normales" consideran que el mundo físico es objetivo en el sentido de que todas las mediciones hechas por diferentes observadores pueden ser relacionadas entre sí. Por lo que en general en un universo dado se considera que no existe relativismo alguno.

Entonces porque este relativismo que cierra nuestro pensar y lo apresa en la opinión?   Por que este subjetivismo?  Equivale a la renuncia a conocer la verdad. Y, por tanto, dicho sea de paso, hace inútil el trabajo intelectual. Ser intelectual y relativista es imposible. Es decir, los intelectuales relativistas son unos embaucadores. Si todo es relativo, ¿para qué los intelectuales? La pérdida de confianza en el conocimiento y el vacío moral, que afecta con especial crudeza a los europeos, nos trae a la memoria lo que decía Anaximandro de que el mundo no es simplemente un proceso natural, sino un proceso moral. No en vano, la búsqueda de la verdad mediante la discusión crítica era para Sócrates, un racionalsita ético a pesar del legado platónico, la mejor forma de vida. Esos letales efectos para la ciencia y la racionalidad son los que denuncia Sir Karl en su célebre ensayo “La sociedad abierta y sus enemigos”. De este modo, nos vemos obligados a elegir entre la fe en la razón y los individuos humanos, y la fe en las facultades místicas del hombre que le religan al colectivo. Entre el racionalismo crítico y el irracionalismo del método filosófico especulativo cuyo fruto principal es el relativismo moderno. Siguiendo el racionalismo especulativo de Whitehead diríamos que “Es tan cierto decir que el Universo es inmanente en Dios como que Dios es inmanente en el Universo… Es tan cierto decir que Dios crea el Universo como que el Universo crea a Dios”. Es el método esencialista de las definiciones –el método lógico silogístico- que debemos a Aristóteles, y que exige partir de premisas básicas verdaderas, dogmáticamente verdaderas, para deducir intuitivamente conclusiones sobre definiciones que debemos presumir dan la esencia de las cosas. Una suerte de filosofía oracular. Al principio fue el verbo. En la relatividad de Einstein, deriva la última de las novedades referentes a la relatividad de la realidad, sobre ciertos sistemas donde, sí y solamente sí, es válida y “real” el Ser. Por lo que se convierte en un tema metafísico del Ser en referencia al Estar, de modo que el Ser se convierte en “estante”, y a estos sistemas de referencia, se denominarán “estancias”. Estas tesis proclaman, por tanto, una “metafísica del Estar” (metafilosofía), en sustitución de la “tradicional” en la historia de la filosofía, como Metafísica del Ser (ortofilosofía).

Imre Lakatos fue un filosofo de la ciencia y eminente matematico.  Su teoría consiste en una sucesión de teorías relacionadas entre sí, de manera que unas se generan partiendo de las anteriores. Estas teorías que están dentro de un PIC comparten un núcleo firme o duro (NF). El núcleo firme está protegido por un Cinturón protector (CP) que consiste en un conjunto de hipótesis auxiliares que pueden ser modificadas, eliminadas o reemplazadas por otras nuevas con el objetivo de impedir que se pueda falsar el núcleo firme. Dentro de un PIC hay unaheurística negativa y una heurística positiva. La positiva sirve de guía e indica como continuar el programa, mientras que la negativa prohíbe la refutación del núcleo firme. Cuando un PIC se enfrenta a anomalías empíricas que teóricamente no ha podido predecir se reemplaza por un PIC rival. En el caso de que no haya un PIC rival que conserve los elementos no refutados del PIC anterior, y a la vez tenga soluciones para las nuevas anomalías, el PIC se queda en etapa regresiva hasta que se recupera. Los PIC pueden ser degenerativos, cuando el programa no predice fenómenos nuevos por mucho tiempo; o progresivos, cuando el programa tiene éxito.




Pronto llegamos a Feyerabend. El anarquismo epistemológico es una teoría , desarrollada por el filósofo austríaco de la ciencia Paul Feyerabend, que sostiene que no hay reglas metodológicas útiles o libres de excepciones, que rijan el progreso de la ciencia o del desarrollo de los conocimientos. Se sostiene la idea de que la ciencia que funciona de acuerdo con normas fijas y universales no es realista, sino perniciosa y perjudicial para la ciencia en sí. Su propuesta es una epistemología abierta, a manera de una serie de herramientas de investigación científica adaptables a cada contexto pero no postuladas como leyes inamovibles.
El uso del término anarquismo en el nombre refleja la prescripción del pluralismo metodológico de la teoría; tal como el pretendido método científico no tiene el monopolio de la verdad o de la obtención de resultados útiles, el enfoque pragmático es una actitud de "todo vale" dadaísta hacia las metodologías.
la ciencia es una empresa esencialmente anarquista; el anarquismo teórico es más humanista y más adecuado para estimular el progreso que sus alternativas basadas en la ley y el orden.
La teoría aboga por el tratamiento de las leyes inamovibles de la ciencia (no la investigación científica en sí) como una ideología, junto con otras, como la religión, lamagia y la mitología, y considera el dominio de la ciencia en la sociedad como algo autoritario e injustificado. La promulgación de la teoría hizo ganar a Feyerabend el título de "el peor enemigo de la ciencia" por sus detractores.

Aunque realmente es Jenófanes quien derribaría la mitología antropomórfica y llamaría a desconfiar de los sentidos mediante el uso de la razón crítica. Parménides, inspirándose en este último, es considerado el inventor del método deductivo de argumentación y, en cierto modo, incluso del hipotético-deductivo. El poema de Parménides y la revelación que recibe de la diosa Dike lleva a las dos vías. La «vía de la Verdad» y la «vía de la Opinión». El mundo de la doxa (opinión) es mera apariencia y sólo parece verdad. Sólo es la verdad demostrable.
Es a través de un invariante, de una primera premisa que no se altera, que Parménides formulará su hipótesis del mundo -el de la Verdad- como un bloque esférico permanente. 

Tanto para Heidegger como para Popper ,Parmenides es lo fundamental y hacia el retrotraemos nuestro saber.
No obstante, la apología parmenídea lleva al determinismo metafísico en el sentido que no puede explicar el azar, En ese sentido, el positivismo lógico del círculo de Viena y la epistemología sensualista de Mach, que llegó a fascinar a Einstein y a otros muchos físicos, no deja de ser la adaptación de la segunda vía de Parménides (la empírica) y el abandono de la primera, es decir la vía de la verdad, y la rendición al mundo de los sentidos. Esa es la línea del positivismo de Habermas, Rawls y de otros ideólogos socialdemócratas actuales que han renunciado a buscar la verdad. Al igual que para los sofistas sólo lo verosímil cumple una función, la verdad no importa, la ética pública no existe. Desde entonces la política ha sido una lucha continua entre la verdad y la retórica; entre el mundo de lo real y la mera apariencia oportunista.

Terminaré con el bello poema de Jenófanes que plasma en unos versos la teoría del conocimiento crítico y conjetural, que inspiró a Popper a lo largo de toda su vida:
Los dioses no revelaron desde el principio,
Todas las cosas a los mortales,
sino que ellos, con el transcurso del tiempo,
Mediante la búsqueda, pueden
llegar a conocer mejor las cosas.




Idea/ Eidos

idea

El término idea viene del latín idea ‘idea, modelo, arquetipo’, y éste del griego δα (idea) ‘imagen ideal de un objeto’, ‘la forma’, ‘el aspecto de una cosa’, ‘el tipo’, propiamente ‘apariencia’, derivado del verbo griego δεν (ideín) ‘ver, divisar, percibir con la vista’, cuya forma del pretérito o aoristo esεδον (êidon) que significa ‘yo vi’, hermano del latín videre ‘ver’. El pretérito perfecto οδα (oída), del infinitivo  εδέναι (eidénai), significa ‘saber, comprender, reconocer’.
Un sustantivo derivado del verbo griego δεν (ideín) ‘ver, divisar’ es el sustantivo griego εδος (eidos) ‘el aspecto que presenta una cosa’, ‘su forma típica’, ‘prototipo, modelo, arquetipo de una cosa’. El diminutivo griego εδολον
δα (idea) equivale, pues, etimológicamente, a “visión”; de ahí el verbo latino videre ‘ver’. El diminutivo griego de εδος (eidos) es εδωλον (eidolon), que dio en latín idolum (ídolo); así como εδλλιον, en latín idyllĭum (idilio), que significa ‘poema breve’ de la poesía pastoril, ‘escena campestre’ de la vida pastoril.
La raíz -vid es la raíz tanto de δεν (ideín) como de videre). Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que esta “visión” no es sólo, ni siquiera primariamente, la que alguien tiene de algo; la “visión” a la que se refiere la δα (idea) griega es más bien el aspecto o figura que ofrece una cosa al verla. δα (idea) significó luego tanto el aspecto de la cosa como el hecho de “verla”. Cuando se acentuó lo último la “idea” designó lo que se “ve” de una cosa cuando se contempla cierto aspecto de ésta.
La raíz indoeuropea *ueid- / *uedi- /*udi- significa ‘ver, divisar’, más tarde el pretérito perfecto οδα (oída), del infinitivo  εδέναι (eidénai), significó ‘haber visto’, ‘yo sé lo que he visto’, de ahí pasó a significar ‘saber, comprender, reconocer’. Sócrates dirá, más tarde: οδα οδν εδως (oída oudén éidos), es decir, “sólo sé que no sé nada”.
De la raíz indoeuropea *ueid- (‘ver, divisar’, ‘haber visto’) se derivaron términos como wizzen (medio alto alemán), wizzan (antiguo alto alemán),witan (gótico), witan (antiguo inglés), veta (sueco) ‘saber algo por haberlo visto’; wise (inglés moderno) ‘sabio, prudente’. De la misma raíz indoeuropea se originan en alemán moderno wissen ‘saber’, Weise ‘forma, menara’, Witz ‘chiste’, gewiss ‘cierto’, Gewissen ‘conciencia moral’,Wissenschaft ‘ciencia’.
Los Vedas son cuatro libros:
Rig Veda: de rig, sagrado, contiene los himnos a los dioses.
Sâma Veda: de saman, cántico, contiene los himnos de sacrificios y ritos.
Yajur Veda: de yajus, ritos del sacrificio, contiene los aspectos prácticos de la liturgia.
Atharva Veda: el más reciente de los Vedas, contiene las oraciones y deberes sacerdotales.
La palabra védas en indio antiguo significa ‘posesión, adquisición’; es la misma palabra que la forma verbal griega εδον (êidon) ‘yo vi’, en indio antiguo ‘encontré, adquirí’. La palabra está formada por la raíz vid, generalmente traducida como saber. De allí que vidya sea conocimiento y avidya, ignorancia. Esa raíz vid se relaciona con idea en griego, video en latín, wissen (‘saber’) en alemán y wit en inglés.
La tradición indoeuropea ha primado la forma de conocimiento y del saber mediente el órgano de la vista o de la ‘visión interior’, de la idea como visión. De la imagen que nos formamos sacamos la idea de la cosa como aquella visión inmutable o típica de ella. En nuestra cultura occidental hay un predominio de la visión, y no tanto de la fonación (logocentrismo que tanto criticaba Jacques Derrida): Una cosa tiene el valor que tiene su ‘imagen’ (engl. image), hay incluso “creadores de imagen” para todos aquellos que quieran triunfar, tanto en política como en sociedad. Cuando tenemos que enjuiciar las posibilidade de algo, decimos “lo veo muy difícil”, “no lo veo claro”. Decimos que las culturas tienen una “visión del mundo” (alemán: Weltanschauung).
A este Weltanschauung habría que oponer un Weltempfinden, una percepción del mundo que no sea solamente visual (que no sea sólo un vídeo). A veces usamos otras expresiones como “me lo da el corazón, y mi corazón no me engaña nunca”. En alemán se habla de tomar una decisión “aus dem Bauch heraus” (‘una decisión espontánea’, ‘una decisión visceral’, ‘una decisión sin pensar’, ‘una decisión totalmente intuitiva’). Los expertos hablan hoy de “visceral brain” (alemán: “Bauch-Hirn”), ‘inteligencia o cerebro intestinal’ para resaltar que nuestro conocimiento de las cosas no es solamente visual ni está dirigido solamente por el cerebro.
No se trata de lo que vulgarmente se llama “tener un sexto sentido”, sino de tener todos los sentidos abiertos, abrir todas las puertas de la percepción. En su autobiografía, la famosa psicoanalista alemana Hellene Deutsch se burla de un compañero psicoanalista que había escrito un libro con el título “Oír con la tercera oreja” (“Hören mit dem dritten Ohr”). Decía Hellene Deutsch que su compañero necesitaba una “tercera oreja” para oír porque estaba sordo de las dos.
El verbo español saber (desde el siglo X) está tomado del latín sapere ‘tener inteligencia’, ‘ser entendido’, ‘tener gusto’, ‘ejercer el sentido del gusto’, ‘tener tal o cual sabor’, ‘saber a algo’. Derivados: sabido, sabiduría, saborear, sabroso, desabrido, desabrimiento, consabido, resabido, resabiarse. Cultismos: sápido, insípido, sapiente, sapiencia. Los bebés, cuando ven algo brillante o que les llama la atención, lo meten en la boca, lo ‘saborean’ para conocerlo.
Xavier Zubiri postuló siempre que la forma de conocimiento humana se basa en lo que él llama la inteligencia sentiente, «que toda intelección es sentiente y, por tanto, todo modo de aprehensión de lo real, aunque no sea ni visual ni visualizable, es verdadera intelección, y lo aprehendido en ella tiene su propia inteligibilidad