"A
hombros de gigantes" es una de las frases más legendarias
de la Ciencia. Fue escrita por Isaac Newton en una carta a Robert Hooke, hacia el
año 1675.
La
degradación del medio ambiente. El aumento de la población. La macroeconomía.
Son difusiones demasiado sociales para ser verdad. Son construcciones de una sobre-realidad. Entender el mundo es vivir
en estado inarmónico. Nadie las siente pero están allí. Se nos ha sugestionado
a creer, y nosotros mostramos nuestra disposición a vaciarnos . Es mas
importante mostrarse sociabilizarse, incluirse en el seno del grupo, que
mostrar que uno esta en desacuerdo. Tomamos conciencia de una objetividad
absurda, indefinida, cargada de prejuicios, siendo
este el resultado de aceptar que las
cosas son como son. El periódico organiza nuestro pensar el mundo en un
ambiente al que no podemos acceder. Pensar la realidad es un autentico acto de
fe. El resultado del último partido de Futbol o unas declaraciones polémicas de
un famoso son acciones tan instrumentadas como la movilización social por una
huelga. Hasta las matemáticas son cuasi-empíricas y no enteramente racionales
ni lógicas (8) El resultado de computar una cifra no tiene porque ser exacto y
puede variar por encima de la predicción a una cifra que difiere de lo
pronosticado. Esto que escribo, tiene su máxima expresión en la hipocresía de
mi escritura. Soy yo el impostor, el que intenta mostrar un grupo reducido de historias para aunarlas en un discurso. Yo soy incrédulo porque me
enseñaron a creer. Me inculcaron el fracaso junto a la idea de que la no
aceptación de la educación que recibía constituía mi perdición. Conocer los
hechos es adscribirse en su dominio. Las reglas deben aceptarse sin dudar, la
duda es de lo que la sociedad duda. Hay un ansia de saber y de notoriedad por
todo. Cualquier persona es algo, (9) algo más, mucho más. Usted no sabe con quién está hablando, y evidentemente, “no lo
sabíamos” los prejuicios se heredan por coerción o por sugestión, miramos al
vecino para ver lo que hace y lo imitábamos para saber que también nosotros
podemos hacer lo mismo. ¿Qué no has visto
la señal de tráfico? ¿Qué no has visto a Pepe lo bien que lo hace? Y a Pepe
le daban un premio en señal de gratitud. Nos decían cuando no había otra
replica más a mano.
Los estímulos-respuesta,
son tan arrigados, y somos fruto de la coerción y el castigo, como de los
elogios y los premios, pero nuestros hijos son verdaderas mascotas humanas.
(10) La inautenticidad humana alcanza su cota más alta, cuando dejamos de
cuestionarnos. La enseñanza no nos entrega una mayor capacidad cognitiva: Nos
la quita. Hoy en día nadie sabe quién es. Pero nadie lo pone en duda.
Hay en
nosotros un componente humano que nos lleva a interpretar la realidad. Cuando más
absurdas parecen nuestras impresiones, más nos hallamos inmersos en la
interpretación. Cuando toda observación es traducida linealmente y un grupo
determinado de personas entienden lo mismo de los mismos hechos, nos
encontramos con un pequeño problema. La cuestión de lo que sentimos suele ser
ambigua y la interpretación tendría que serlo más. Toda nuestra finitud humana
esta tejida de inconmensurabilidad.
Este dilema
carecería de solución si la antropología no nos hubiese habituado desde hace
tiempo a tratar sin crisis ni critica el tejido sin costura de las
naturalezas-cultura. Envía al más racionalista de los Etnógrafos, a tierras
distantes y en un momento será capaz de relacionar en una misma monografía los
mitos, las etnociencias, las religiones, las genealogías, las formas políticas,
las técnicas, las epopeyas y los ritos de todos los pueblos que estudie. Envíenlo
entre los Arapech y los Achuar, entre los mongoles o los Yanomano y obtendrán
un relato que relaciona el cielo con las cosmogonías, donde ritos iniciáticos
separan a la gente, entre cultivos de ñames y casa de adobe y por medio de unas religiones místicas.
Si el
analista tiene pericia, les describirá varias monografías que se parecen como
dos gotas de agua. Cualquier parte del mundo parecerá idéntica. Un discurso que
no es objetivo ni social y que allana el
juego con la realidad haciendo de lo real, algo grotesco.
También
nosotros tenemos miedo que el ordenador no arranque o que el coche se detenga. También
nosotros tomamos medicamentos recetados por nuestros gurús y seguimos el camino
de los microbios cuando sin ver nada mas allá de nuestros ojos limpiamos el
inodoro. “También nosotros vinculamos el simple gesto de apretar un aerosol con
ideas fatídicas que atañen al cielo”. También reconocemos cierto orden moral y
ciertas costumbres y lo relacionamos todo con la química que se desarrolla en
la atmosfera.
Sí, pero
nosotros no somos salvajes, y no se interesan otras culturas por lo que
comemos, ni por saber cómo dormimos, ni analizan nuestros hábitos alimenticios,
comprobando el estado buco-faringeo, para compararlos con los de otras etnias.
¿Por qué? Porque nosotros somos civilizados.
Admitamos
ciertos supuestos. A medida que constatemos que estos supuestos son una carga
para relacionarnos con el mundo, los elementos estables
sean más inteligibles. Nada de lo que suceda en los márgenes de esta
estabilidad queda sin explicación. La razón con mayúsculas arrasa con todo,
desmonta y reconstruye, universaliza, revisiona constantemente aquel ámbito que
es de su entender. Pero como “disciplina” sobrevuela aquello que es fundamental
y es que “todo es variable”. Si el
pensar. Digamos es distribuir ciertos conocimientos en cajas y en cada caja
incluimos una serie de piedras, una distribución distinta producirá un
resultado distinto. Donde no hay oposición el pensar avanza. Cuando el pensar
queda detenido, nos encontramos “sitiados” pues ya no tenemos capacidad para
refutar las cosas desde el principio. De tal forma esto es así, que desde cada
una de las escuelas que se dedican a estudiar al hombre, el resultado es
distinto según la metodología que se aplique. Aquí tropezamos con el concepto
de paradigma. Fue Newton y no Nietzsche, quien dijo que caminaba a hombros de
gigantes, pues Newton fue en vida, extremadamente humilde y no menosprecio a
los que fueron sus maestros (Kepler, Copernico y Galileo). No se necesita carrera universitaria para
subirse a estos hombros. El lego, tiene su oportunidad de asombrarse al subir a
esta ventana y mirar a través de ella. Son las cátedras las que ponen inconvenientes
a que el lego se asome a este saber. ¿Supone alguien que un físico
brillante debería hacer periódicamente
los mismos experimentos para obtener idénticos resultados? Si, desde las
cátedras, así lo suponen, porque allí habitan sus fundadores. (Wolf pag16) Las
cátedras solo hacen que racionalizar pero no tienen ningún
interés en llevarse por las opiniones de gente ajena al ámbito universitario.
Entonces ¿por qué esta cosmovisión(1)
tan compacta en la que todos alumnos deben
entender lo mismo? El paradigma consiste en hacer unidireccional, la
manera de centrarse en los problemas. Lo
que creemos riguroso, es una metodología
lineal, homogénea, determinista pero el verdadero rigor es lo que desde
el principio hemos dejado de plantearnos.
Hoy en día debemos admitir que razonar, no es el
único argumento que podemos sostener y “esta necesariamente lejos de
comprenderse o completarse en su totalidad”
K.R.Popper (la sociedad abierta y sus enemigos pag 232) El argumento de
una historia es lo que sustenta su contenido. El argumento hace que el
contenido alcance niveles de coherencia y cohesión muy elevadas. El
aproximamiento a la verdad puede ocurrir al margen del argumento. En este caso
se hace inútil seguir el hilo, hay que romper las reglas.
Desde el perspectivismo de la teoría del actor red
(TAR) de Bruno Latour, se da pie a una hibridación de teorías. La crítica de
Latour se centra en la asimetría de su trabajo como sociólogo, pues entre otras
cosas es filósofo y antropólogo, dedicándose a estudiar las relaciones entre
científicos y entre grupos aborígenes. Llego a la conclusión de que tal como
estaba institucionalizada una sociedad, tal cual entendía lo que una verdad cualquiera debía ser y lo
que debía significar. La sociedad no producía verdad, ni siquiera verdades,
sino que al contrario eran los causantes de la producción de conocimiento
equivocado o erróneo. (2) El análisis de contenido del conocimiento científico se ha transformado en una caja negra,(3) tal
como desde la aviación la entendemos. Ella registra entradas y salidas, pero no
se la puede tocar. La política, La
ciencia, el futbol, son constructos que el (TAR) organiza
para poder ordenar la acción. Cuando se discuten, las ideas permanecen vivas.
Cuando la perspectiva de un individuo corre riesgo, la controversia inhibe el
argumento, se suplanta por una caja negra. El criterio de cada uno, deja de ser
crítico. El (TAR) deja de defender la dialéctica para adscribirse a determinados
factores culturales y sociales según necesidad. Las oraciones, las
supersticiones se complementan con la historia
incierta de las opiniones, con absoluta naturalidad. Una fuerza
emocional que surge desde el mito lo encontramos en la brujería. Las brujas
sobrevivieron al siglo XVIII sin menoscabo. Porque creaban su propia
evidencia*(190) “porque estaba firmemente enraizada en la creencia común” (la Europa de las brujas. Trevor-Roper).
Alan
Sokal y Jean Bricmont publicaron en 1997 Imposturas Intelectuales, para
desacreditar a determinados intelectuales Franceses como Lacan, Kristeva,
Baudrillard, Deleuze. El argumento consiste en sostener que todos usan
reiteradamente conceptos provenientes de las ciencias físico-matemáticas totalmente fuera de contexto sin comprender
la pertenencia o sentido. (4) La contrarréplica provino de Francia. Allí
Derrida, escribió en el periódico Liberation
que tanto Sokal como Bricmont no habían leído las obras impugnadas, ni conocían
ni discernían la diferencia de lo retorico, lo imaginario, o lo analítico. (5)
que desde lo racional surge lo irracional, ya lo planteaba Goya en su célebre grabado titulado “El sueño de
la razón produce monstruos”. Goya en plena Ilustración, se traslada a Francia y
ve allí la constatación de una razón que pretende derribarlo todo a través de
la sistematización y a la metodología. El proceso en si es violento, porque se
destruye el pensar a favor de la razón práctica. Los pensadores
franceses de aquella época se autodenominaban filósofos. De ahí surgió una ideología
que arrasaba con todo en base a argumentos simples. (6) En el sentido
en cómo se muestra el grabado, indica también el retorno de los fantasmas.
Vuelve la brujería. Si en el siglo XVII, el propio Galileo tuvo que defender a
su propia madre de la acusación de brujería, fue debido al invento del
telescopio. “La persistencia en creer en la brujería se debe en parte a este
instintivo realismo ingenuo que se resistía a declarar ilusorio lo que tan
claramente se había experimentado. (7) Ningún
objetivo es mejor que interpretar la Biblia. Ningún interprete de la Biblia
presta atención a las apariencias y todos ellos consideran los términos como
“se mueve” o “esta en reposo” como términos absolutos, que tienen consecuencias únicas.
Así, San Agustín en su ingenuidad, rechaza que las estrellas se muevan y que el
Sol pueda ser más pequeño que otras estrellas que se encuentran a mayor
distancia. El miedo es el residuo de algo que en otro tiempo fue razón. “Cuando
la razón descubre nuevos horizontes, aniquila viejos mitos”. Pero los
sentimientos permanecen, y la brujería dio lugar al espiritismo. El miedo surge
ahora de no comprender lo real. William Blake cree poder hablar con su hermano
fallecido. Lo hace desde la racionalidad más absoluta. Por eso comienza el
estudio humano de lo sobrenatural. Y por eso, al ocultismo se le llama ciencia ¿Qué sucede cuando morimos? Sir
Arthur Conan Doyle, autor de Scherlock Holmes, fue un consumado espiritista
como lo fue Edgar,A Poe. Mary Shelley ve en el monstruo un ser de racionalidad
dudosa Frankenstein y Bram Stoker se hace eco de historias originadas
en Transilvania, para su novela Dracula. Desde el punto de vista Biologico, el miedo es adaptativo y
necesario, y constituye un sistema de defensa y supervivencia, surgido para
responder al individuo eficazmente ante situaciones
adversas.
Es curioso, nuestra
sociedad esta muerta. La fe en la ciencia nos esta destrozando. Digo mal “la
ciencia” pues lo que pretendo decir que, la nuestra es una sociedad crédula. Ya no obedecemos a las supersticiones, porque
socialmente no esta bien visto. No nos sobrecoge lo sobrenatural y nos parece
aceptable la desaparición del miedo, nada fuera de la realidad nos angustia. Estamos bloqueados. No respondemos a estimulos desconocidos, no
hay un mas alla donde ir y nadie va a venir de allí a asustarnos. sufrimiento. La
adrenalina que nos despierta del sueño de la vida es la de los
videojuegos, la velocidad y el deporte. Pero sin sufrimiento tampoco hay mejora.
Y es por ello, que creo que nuestra sociedad
involuciona, se va apagando, pues
el desacondicionamiento de nuestra exposición al miedo es un peligro para
nuestra especie.
(1)
Cosmovision es otra forma de decir
paradigma. Esta se emplea más en filosofía mientras que, Paradigma es un término
usado desde filosofía de la ciencia para mostrar una relación de universalidad
entre distintos conceptos.
(2)
Latour. A esta forma de
tratamiento se ha llamado sociología del error
(3)
Latour, Cajanegrizar. La ciencia es
para Latour algo que suplanta unos supuestos. No es tangible. Es opaca.
(4)
Además, el ensayo incluye una dura crítica
al relativismo
epistemológico, corriente académica posmoderna que considera que la verdad o falsedad de una afirmación
depende de un individuo o de un grupo social y que considera a la ciencia un
relato más.
(5)
Derrida, Otra serie de textos fue
publicado junto a Baodium Jurdant como Imposturas
científicas en el periódico Liberation
cinco años más tarde. 2003
(6)
Con ella se reduce la realidad a
principios mecanicos. Los filósofos presuponen la racionalización total del
mundo.
(7)
Man and the Witch
El hombre y la bruja. Gregory Zilboorg, 1935
(8)
Hilari Putman. Eminente matemático que postula en favor de Lakatos que
las matemáticas son pseudo-empiricas.
(9)
Martin Heidegger “solo se puede llevar a cabo lo que ya es…” Carta sobre
humanismo, Alianza
editorial 2000
(10) Cristina Fernández Cubas No sé si casarme o comprarme un
perro. Editorial
Tusquets 2000