viernes, 25 de abril de 2014

no existe la realidad



La  infima aprehensión del entorno es la que genera imágenes a partir de nuestra percepcion. La realidad no es del todo racional o por lo menos, no todo lo que constituye nuestro entorno encaja dentro de la comprensión que realizamos. La realidad esta enmascarada de razón. Toda ella forma una atribucion  con mayor o menor grado de abstracción.
Lo que percibimos a través del microscopio es real, y la imagen deformada que vemos reflejada a través de un estanque también lo es. Nuestros sentidos son imperfectos y no entienden lo no racional, mas aun: transforman lo irracional en racional.
Los sentidos se derivan de una conciencia niveladora que allana lo diferente y extravagante en pos de uniformidad. Lo cognoscitivo percibe; Los sentidos no perciben, tan solo registran pero no decodifican.
Entendemos generalidades por doquier. Nuestro entender de la realidad es anómala. El mundo es un lugar inconsistente. Nuestra mente nos hace avanzar por un sendero, lo que vemos en el, es la exclusión de una parte de los elementos que contiene el lugar que estamos transitando. Nuestra identidad se ira correspondiendo con lo heteronomico.  Seguimos avanzando y descubrimos una señal en el suelo ¿Qué es? Sea lo que sea lo interpretamos como un rasgo autoreferencial.  Lo que vemos ya ha sido apresado con anterioridad, no es una focalización de algo sino que ha sido capturado por la indigencia del error.Toda la realidad ha sido trastocada. Lo que vemos en un punto ha sido desviado a otro punto, ha sido alterado, descompuesto, pero además no lo hemos visto.
Existe un punto ciego inherente a toda intelección, pero este punto ciego afecta a la visión total de las cosas. Si percibiéramos lo que no percibimos, acabaríamos  confusos y desorientados.  Los sentidos por muchos motivos son imposibles de satisfacer.


La comprensión del mundo hace referencia a las reglas que sustentan y tejen el percibir las reglas, cada cosa que vemos se asocia a una red de reglas que nos inducen a ver lo que vemos. La decodificación adecuada, además,  tiene que ver con la aprehensión que generan esas ideas que difieren de la realidad.
Lo real se comprende y a ella nos adherimos. Vamos a seguir caminando. El espacio se pone en duda, nos apoyamos en la intuición, no apodictica . Ahora subimos una cuesta.
En lo real, no hay espacio sino configuraciones acotadas. El lugar es un sitio en concreto, es un punto y una referencia.
Sin referencias, solo existe el espacio. Por espacio entendemos una dimensión sin restricciones de ningún tipo. Vamos, que es ficticio. El exterior es una frontera lugar y no un espacio. Por ello lo que hacemos es comprimirlo, pero es yuxstapuesto. Lo que se intercede, no se intercepta, pues difiere sensiblemente de nuestra proyección mental.
En todo ámbito, reconocemos lo que ya es. Es conjeturable detenernos ante algo conocido, sentimos lo que allí no hay. No hay objetividad en mi ver. No son transmisibles los hechos que registramos pues, contraintuitivamente ya han sido interpretados.


Paradoja de los Gemelos

Es un experimento mental que analiza la distinta percepción del tiempo entre dos observadores con diferentes estados de movimiento. La teoría postula que la medida de tiempo no es absoluta. El tiempo medido entre dos observadores a menudo no coincide, sino que depende del estado de movimiento relativo entre ellos. Supongamos que tenemos dos gemelos, uno de ellos hace un viaje espacial hacia un planeta a la velocidad de la luz, mientras que el otro se queda en la tierra. A su regreso, el gemelo que ha viajado es sensiblemente más joven que el que se ha quedado en tierra. Según la teoría de la relatividad de Einstein, las velocidades altas producen una mayor dilatación del tiempo, y el que viaja en la nave espacial, el tiempo va más lento

No hay comentarios:

Publicar un comentario